Me gustan los besos. Me gustan los besos de verdad. Me gustan esos besos que te hacen sentir. Me gustan esos besos que te hacen sentir vivo. Me gustan esos besos que te recuerdan épocas pasadas. Me gustan los besos lentos con pasión y dulzura. Me gustan los besos desenfrenados y rápidos llenos de pasión. Me gustan los besos. Me gustan tus besos.
Te he hecho daño, lo sé. Siempre acabamos así. Es nuestra historia la que se repite. Y siempre acabamos sufriendo. Me duele pensar en tu sufrimiento. Por qué es el mismo que el mío. Y pensar que te lo estoy haciendo yo. Es lo que me mata por dentro. Te quise, y aun te quiero, pero no de la misma forma de antaño. Te quiero como el amigo que fuiste, eres y serás. Aun cuando ya no sigas siendo mi amigo. Espero que algún día conectes con alguien de la misma forma que conmigo, y que ese alguien no te hiera, no te haga daño y te quiera. Como yo no he sabido valorar tu amistad, espero que ella lo haga, ya que yo no fui capaz de hacerlo. Odio haberte perdido. Y aún más odio perderte por mi culpa Se que nunca leeras como me siento. Y por eso te escribo este poema en silencio. En el silencio donde puedo escribirlo. Solo puedo despedirme de ti, y que sepas que nunca te olvidaré, amigo.