Te he hecho daño, lo sé. Siempre acabamos así. Es nuestra historia la que se repite. Y siempre acabamos sufriendo. Me duele pensar en tu sufrimiento. Por qué es el mismo que el mío. Y pensar que te lo estoy haciendo yo. Es lo que me mata por dentro. Te quise, y aun te quiero, pero no de la misma forma de antaño. Te quiero como el amigo que fuiste, eres y serás. Aun cuando ya no sigas siendo mi amigo. Espero que algún día conectes con alguien de la misma forma que conmigo, y que ese alguien no te hiera, no te haga daño y te quiera. Como yo no he sabido valorar tu amistad, espero que ella lo haga, ya que yo no fui capaz de hacerlo. Odio haberte perdido. Y aún más odio perderte por mi culpa Se que nunca leeras como me siento. Y por eso te escribo este poema en silencio. En el silencio donde puedo escribirlo. Solo puedo despedirme de ti, y que sepas que nunca te olvidaré, amigo.